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De ayer y hoy
Entrevista al hermano Esteban Deina, Presbítero encargado en Valentín Alsina, Crotti 570.
- Por Luis Zamudio (h) -
“Siempre cubriendo una suplencia"
Comentó Esteban, mientras prendía la luz del salón de fiestas de la iglesia donde se liquidarían las últimas preguntas. Según él, siempre tuvo la habilidad de cubrir una lugar vacío, aunque a la luz de los hechos, fue Dios quien siempre tuvo la habilidad de llevarlo donde había que cubrir una carencia
El trabajo y el esfuerzo realizado a lo largo de 65 años dan cuenta de la fidelidad de Dios para con el hermano Esteban. Quien fue sostenido por el Señor durante 25 años como supervisor de la Escuela Dominical en Valentín Alsina. Simultáneamente fue presidente de jóvenes hasta que el Señor lo llamó para ser Presbítero de la Iglesia y luego Pastor.
Fue en sus primeros años que comenzó su colaboración con la Escuela Dominical. Se vislumbró que había un lugar vacío que debía ser ocupado por alguien – comenta el hermano Esteban – y detrás de ese lugar vacío estaba el llamado de Dios. Las instalaciones del Templo eran limitadas para la tarea; y las preocupaciones, muchas. Pero todo el equipo de trabajo tenía su confianza puesta en el Señor, quien vio las necesidades. “Nuestro Padre Celestial nos bendijo con un hermoso edificio lindero a nuestro templo”, declaró Deina en Palabra de Fe, una publicación de la iglesia en marzo del 78.
Fue en este año que lo ordenaron como Presbítero. Para entonces Palabra de Fe ya cumplía su tercer año y escribían pastores como Juan Winichev, Bladimiro Pucenicz, Leopoldo Canosa, Vladimiro Doschik entre otros. Mientras tanto la Escuela Dominical ya contaba con cinco aulas y alrededor de 25 maestros.
La preparación de los maestros era un tema fundamental por lo tanto se organizaron los cursos para maestros de Lapen en la iglesia de Ombú, hasta que los cursos tuvieron su edificio propio. Deina también se encargó de adiestrar a los maestros, como declara en la revista, su preocupación era que cada alumno tenga “la base elemental sobre la cual el Espíritu Santo sentará sus propias enseñanzas”.
Los frutos de este trabajo se cosecharon en abundancia. “los que ayer fueron alumnos, hoy son jóvenes activos en el campo del Señor” comenta el hermano, y recuerda la Escuela Dominical, que en su época de mayor esplendor llegó a tener cerca de 200 chicos. Y a pesar de las canas, nadie podrá borrar de su rostro la satisfacción de haber visto pasar por las aulas centenares de alumnos que hoy son siervos de Dios.
Es el Señor quien puede sostener durante tanto tiempo a un hombre en un trabajo tan arduo y desgastador. Y como prueba de su fidelidad hoy el hermano Esteban está a cargo de la Iglesia en Valentín Alsina, “ocupando un lugar vació” como testificó, pero sin duda, puesto por Dios.
NOTAS DE CONTEXTUALIZACIÓN
Información Personal
Nació en Roque Saenz Peña, provincia del Chaco, el primero de abril de 1942. Se crió en un hogar cristiano, pero solo su madre concurría a la iglesia. De pequeño conoció la palabra de Dios en las clases de la escuela dominical, aunque en su adolescencia se interesó poco por los asuntos de la fe. Hasta que a los 19 años, el 9 de noviembre de 1960 se convirtió, tres días después, recibió la Promesa de Espíritu Santo, fue la experiencia que marcó su vida con fuego para no apartarse nunca más.
Al poco tiempo le encargaron la tarea de presidir la juventud en la Iglesia de Bajondo, Chaco. Cuando se radicó en Bs.As. continuó con la misma tarea en la iglesia de Valentín Alsina. Se casó en septiembre de 1970 con Angelina Kulinka y tuvo tres hijos; Javier, Roxana, y Gustavo. Luego, al frente de la Escuela Dominical, trabajó durante 25 años. En 1978 fue consagrado como Presbítero y en la actualidad es el Pastor de la Iglesia.
Los frutos de la Escuela Dominical
Muchos fueron los obreros que en su niñez fueron instruidos por la palabra de Dios en la Escuela Dominical de Valentín Alsina. Sería imposible intentar recordar a todos sin olvidarse de alguno. Pero si es necesario recordar en las oraciones a Susana Nichiporuk.. En su niñez pasó por las aulas y luego llegó a JUCUM (Juventud con una misión), donde sintió el llamado de Dios. Hoy se encuentra trabajando como misionera en Sudáfrica.
Por otro lado la Iglesia de Valentín Alsina desde 1969 colabora con el hogar de Miramar. Al principio comenzó como un hogar de niños que llegó a tener 45 chicos. Luego con el correr del tiempo se convirtió en una Iglesia.
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